Se trata de un defecto refractivo producido por una curvatura irregular de la córnea que hace que las imágenes que se proyectan sobre la retina estén distorsionadas, impidiendo el correcto enfoque. El astigmatismo puede ir asociado a miopía o hipermetropía.


Dependiendo de la edad y del grado de astigmatismo los síntomas pueden ser diferentes, si el grado es bajo puede no afectar a la visión, pero sí provocar dolores de cabeza, oculares o mareos, debido al esfuerzo muscular que realiza el ojo para intentar compensar el defecto corneal.
Si el grado de astigmatismo es alto, sí se puede ver afectada la visión, teniendo una agudeza visual de lejos deficiente, dificultad para el cambio lejos/cerca y especialmente una percepción distorsionada de las imágenes.
El uso de dispositivos electrónicos (tablets, móviles...) puede acentuar los síntomas, sobre todo en personas con un grado de astigmatismo bajo que no suelen utilizar gafas para corregirlo. En estas personas, a los dolores de cabeza y mareos propios del astigmatismo, se le suma la fatiga y el cansancio ocular provocada por la luz azul que emiten estos dispositivos

Tener una buena iluminación, a ser posible luz natural.
Poner un tamaño de letra grande para que el esfuerzo sea menor.
Aumentar el contraste de la pantalla.
Usar pantallas de alta resolución.
Parpadear habitualmente para evitar la aparición del ojo seco.
Modular el tiempo que se pasa delante del aparato electrónico.
Usar lentes de contacto con una permeabilidad alta.
Utilizar lentes que lleven filtros de protección frente a la luz azul que emiten los dispositivos electrónicos.
Use ambas manos para ponerse y quitarse las gafas.
Es conveniente lavar sus gafas con agua fría y las patillas abiertas hacia arriba. evite frotar o limpiar sus lentes y/o gafas en seco.
Séquelas utilizando un elemento lo más suave posible (tejido fino de algodón, pañuelo de papel, etc.) porque el roce continuado produce un deterioro en la superficie de las lentes.
Conserve siempre sus gafas dentro del estuche cuando no las utilice.
Evite exponer sus lentes y/o gafas a temperaturas altas o mantenerlas cerca de una fuente de calor.
Evite apoyar sus gafas por el lado de las lentes.
Siempre que le sea posible utilice un jabón neutro en su limpieza. no emplee productos agresivos (colonia, detergentes, toallitas con loción, laca, disolventes, acetona, alcohol, etc.)
Nunca emplee una fuente de calor para el secado.