El verano ya está aquí y con él, los días interminables de sol, los chapuzones en la piscina y las escapadas a la playa. Si usas lentes de contacto, es muy probable que alguna vez te hayas hecho la gran pregunta: «¿Me las quito para bañarme o me meto con ellas y así veo bien?». La tentación de dejárselas puestas para no perderse nada es alta, pero la realidad es que nadar con lentillas es una de las prácticas más peligrosas para tu salud ocular.
Aunque parezca un gesto inofensivo, combinar el agua (ya sea de mar o de piscina) con tus lentes de contacto puede desencadenar problemas graves. Te explicamos detalladamente por qué deberías desterrar el hábito de nadar con lentillas hoy mismo.
El riesgo real: Queratitis por Acanthamoeba y otras bacterias
El agua de las piscinas (por mucho cloro y mantenimiento que tenga), de los ríos y del mar alberga una gran cantidad de microorganismos, bacterias y parásitos. Uno de los más temidos por los optometristas es la Acanthamoeba, una ameba microscópica que encuentra en las lentillas el hogar perfecto.
¿Cómo actúa este parásito? Las lentes de contacto actúan como esponjas. Al entrar en contacto con el agua contaminada, absorben los gérmenes y los atrapan directamente contra la superficie de la córnea. Los riesgos de nadar con lentillas van más allá de una simple irritación: la Acanthamoeba se adhiere fuertemente a la lente y empieza a invadir el tejido ocular de forma agresiva.
Esto provoca una infección grave llamada queratitis. Los síntomas iniciales pueden confundirse con una conjuntivitis, pero evolucionan rápido a un dolor severo, sensibilidad extrema a la luz y visión borrosa. En los casos más agudos, puede causar pérdida permanente de la visión.
Además, si decides nadar con lentillas en la playa, la sal del mar y los granos de arena se adhieren con facilidad a la lente, provocando microarañazos en la córnea que facilitan la entrada de estas bacterias.
Alternativas seguras para disfrutar del agua sin riesgos
Si estás acostumbrado a nadar con lentillas para no perderte nada, debes saber que existen opciones para proteger tus ojos de forma inteligente:
- Gafas de natación graduadas (La opción más segura): Son la alternativa ideal. Existen gafas de buceo y de natación que se gradúan exactamente con tu miopía, hipermetropía o astigmatismo. Te permiten ver con total claridad bajo el agua y evitan cualquier contacto con patógenos.
- Lentillas diarias desechables con Gafas de natación estancas: Si por alguna razón insistes en nadar con lentillas, la única manera reducir el riesgo es colocándote unas gafas de natación que sellen perfectamente. Nada más salir del agua, debes retirarte las lentillas de inmediato, tirarlas a la basura y ponerte un par nuevo.
¡Disfruta del verano con total seguridad en Soloptical!
No pongas en juego tu salud visual estas vacaciones. Si usas lentes de contacto y quieres saber cómo proteger tus ojos en la playa o la piscina de forma segura, ¡nosotros te ayudamos! Ven a tu centro Soloptical más cercano: te asesoramos sobre el uso de lentillas diarias desechables para tus días de baño y te ayudamos a elegir las mejores gafas de sol graduadas para protegerte del sol.
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