Julio es, por excelencia, el mes de los chapuzones, las tardes de piscina y las vacaciones en la costa. Sin embargo, también es la época del año en la que las consultas de audiología reciben a más personas con el mismo problema: un dolor de oído punzante que es capaz de arruinar las vacaciones. Hablamos de la otitis externa, una dolencia popularmente conocida como oído de nadador.
Si quieres saber por qué se extiende tanto en esta época del año y cuál es la mejor manera de prevenir el oído de nadador en toda la familia, sigue leyendo.
¿Por qué tus oídos sufren mucho más en julio?
El oído de nadador es una inflamación e infección del conducto auditivo externo. Aunque puede ocurrir en cualquier momento, en los meses de verano se dan las condiciones climáticas y de ocio perfectas para que aparezca.
Cuando pasamos mucho tiempo a remojo, es inevitable que entre agua en el interior del oído. Si esa agua se queda atrapada, la combinación de humedad estancada, el calor corporal y la pérdida del cerumen protector crea el caldo de cultivo perfecto. Las bacterias y hongos que habitan en el agua encuentran la oportunidad ideal para multiplicarse, dando lugar al molesto oído de nadador.
Síntomas de alerta: ¿Cómo saber si tienes oído de nadador?
La infección suele empezar de forma sutil, pero empeora notablemente en cuestión de horas. Los síntomas principales que te indican que sufres oído de nadador son:
- Picor leve o escozor dentro del canal auditivo.
- Dolor intenso al presionar el trago o al tirar del lóbulo.
- Sensación de oído taponado o pérdida leve de audición debido a la inflamación.
- En algunos casos, supuración de un líquido claro.
La solución definitiva: Tapones de baño hechos a medida
Muchos optan por tapones estándar de farmacia, pero suelen moverse y dejar pasar agua. Para una prevención real contra el oído de nadador, la solución más eficaz y recomendada por los profesionales de la audición son los tapones para el agua hechos a medida.
Al fabricarse tomando un molde exacto de tu oreja, sellan el canal por completo de forma hermética. Son ideales tanto para proteger a los niños (que pasan horas en el agua) como para adultos propensos a las infecciones. Están hechos de siliconas hipoalergénicas, son comodísimos y duran varios veranos.
¡Que el oído de nadador no te baje del trampolín!
El verano es una época maravillosa, pero también un momento del año en el que nuestros oídos se exponen a más retos de lo habitual debido a la humedad, los viajes o los entornos ruidosos. Mantener una buena salud auditiva es fundamental para seguir disfrutando de las vacaciones y conectar con los que más quieres.
En Soloptical estamos comprometidos con tu bienestar integral; por eso, ante cualquier duda sobre cómo proteger tus oídos o si simplemente quieres prestarle más atención a tu audición, nuestro equipo de expertos está siempre a tu disposición para asesorarte. ¡Disfruta del verano con los cinco sentidos!
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